lunes, 23 de marzo de 2015

¿Cortémosla?

Lo que pido es súper simple. Déjame en paz.

¿es tan difícil entender que alguien no te conoce y no le interesa concoerte?

¿tan difícil entender que la cagaste y sería todo? ¡Que lo tuyo es psiquiátrico!

Gracias a tí tuve que limitarme en un montón de cosas:
  • No pude hacer la cimarra en el colegio (de hecho, no pude arrancarme de ninguna parte)
  • Gracias a tí, no pude tener amigas cercanas: sabía que ibas a aparecer, comprarles una bebida, y sacarles información sobre lo que yo les hubiera contado.
  • Gracias a tí y tus visitas de cumpleaños dejé de celebrarlo (eres muy creepy)
  • Gracias a tí mis compañeras de colegio me tenían a distancia
  • No pude darme el LUJO de fallar en algo, que para tí todo era material de joda en tribunale (que hasta acusaste "descuido de la madre" con la asistente social por estar demasiado desabrigada en invierno... a nadie le interesó el hecho de que yo no fuera friolenta)
  • Por la chucha no me pude curar ni siquiera estando en la u, sabiendo que podías aparecer de la nada. Lo pude hacer recién cuando egresé, cuando me pude sentir "más adulta" ¬¬
  • Conocí la ansiedad (negativa por cierto) de "sentir que estás cerca"... no sólo cuando llamabas y cortabas, o cuando dejabas sucio con tus colillas de cigarro, fumadas la noche anterior, sino las veces que tuve que bajar de la micro o dejar pasar el tren del metro; las veces que apuré el paso, o que llegué a cualquier parte acelerada, mirando hacia atrás. Si no es por tu aparición en el Barros Luco, no habría tenido nunca cómo saber que era paranoia fundamentada y no sólo "hueá mía".
  • Diosssss, me has escrito a correos antiguos, alternativos y a pobres minas con mi nombre, y no sé ellas, pero yo no te he respondido... y has seguido! Sugiero que busques una serie, "Criminal Minds". Creo que te pega casi tan bien como "No abras la puerta".
Por haberme limitado tanto, y tanto tiempo, me rehúso a seguir escondiéndome de el acosador que me tocó de padre. Que si no te cuento mis cosas adivina: es que no quiero que las sepas. Más que eso, no me interesa contarte nada!

Quiero que te quede claro que, aún si te arrepientes, te sientes solo/fracasado/convertido/iluminado:
  • No te presentaré a mis amigos
  • No te invitaré a mi cumpleaños
  • Si sigo sacando premios, lo sabrás sólo por tu psicopatía, no por mí. 
  • Si me caso, no me llevarás al altar
  • Si tengo hijos, no sabrán de tí más que nada por el apellido, y alguna historia para que no anden solos en la calle (sí, serás cuando mucho, el viejo del saco. Conmigo lo fuiste, que no es ni medio normal que Carabineros tenga que ir al colegio para rescatarme de tí, pero me sirvió para ser más cauta en general).


Gracias por haber conocido a mi mamá, que por eso es que existo y tengo a mis hermanos... pero déjame en paz, que si tienes arrepentimientos o "te diste cuenta con el tiempo" es hueá tuya, a mí no me metas, que no te escogí como padre, hice lo que pude, primero por entenderte y racionalizar la situación irracional que generas cada vez que compartimos un espacio, luego (y hasta hoy) por mantenerte lejos y si quieres contar algo, bueno... hay miles de millones de personas en el mundo, y no me interesa saber lo que le pasa a cada uno. Menos cuando son tan egoístas como tú. Anda al psicólogo, cómprate un helecho, no sé, pero a nosotros no nos jodas.

Déjame en paz. Deja a mi familia en paz. De verdad, busca como vivir en paz... y aceptar las consecuencias de tus propios actos. Con la mitad de tu edad, yo lo hago, sería bueno que tú aprendieras a hacerlo. Tú y tu familia, aléjense de una buena vez.

Deja de sacar fotos mías, deja de vanagloriarte de mis logros, deja de buscarme en redes sociales, deja de creer que soy tu hija, que fuera de un espermio y varias trancas, no tengo nada que ver contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada